Contacta con tu ancla
La parte de ti que te devuelve la atención.
Tu ancla es esa parte de ti —el contacto con la silla o con el piso— que te permite mantener la atención en ti. Una vez elegida, es una herramienta para cualquier momento: cuando estés en un sitio donde no quieres estar, en una conversación incómoda, cuando te sientas nervioso o intranquilo.
CÓMO PRACTICAR ESTE MÓDULO
1 práctica al día, de 5 minutos.
Primero, el tiempo que necesites para elegir tu ancla.
Después, al menos 21 días practicando sentir tu ancla.
En silla o en el piso (ver Antes de empezar).
Úsala fuera de la práctica: en un lugar donde no quieres estar, en una conversación incómoda, cuando estés intranquilo.
Reflexiones para hoy
¿Dónde sientes hoy tu ancla: en los pies, en los isquiones, en la espalda? Vuelve a ella una vez más antes de cerrar el día y anótalo.
Ejercicios · próximamente (audios en edición)
Introducción a las prácticas de movimiento inteligente
Patricia Carrión
Ejercicio 1: Despierta tu atención al cuerpo
Patricia Carrión
Ejercicio 2: Rompe el piloto automático
Patricia Carrión
Ejercicio 3: Respira y suelta la prisa
Patricia Carrión
Ejercicio 4: Muévete por curiosidad, no por hábito
Patricia Carrión
Ejercicio 5: Integra tu nueva forma de habitarte
Patricia Carrión
Introducción a las prácticas de movimiento inteligente
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